miércoles, 25 de mayo de 2011

Producto 9

Producto 9
Adriana Pérez de la Cruz *
Identificar significaciones, creencias y prenociones sobre la narrativa en el aprendizaje de la historia.
Desde nuestra formación escolar y como docente en servicio con frecuencia nos hemos inclinado hacia la uso de la narración  ya sea de textos orales o  mediante la reconstrucción de textos escritos. En ambos casos se ha considerado como reflejo de los elementos que son importantes para determinada persona, comunidad o sociedad. Es así, como consideramos que por ejemplo un acontecimiento histórico puede ser narrado y registrado dependiendo de las implicaciones y la significancia de quien lo narra o escribe según sus investigaciones realizadas. Es evidente que no es la misma idea expresada por las personas que vivieron el suceso y de quien observó a distancia la secuencias de hechos o bien recurrió a otras fuentes informativas. Partiendo de estas premisas, la narrativa es un constructo de la realidad en la temporalidad de un hecho. La interpretación es construida a partir de nuestras propias experiencias o relaciones e intereses con el hecho histórico.
Los textos narrativos que se facilitan en la escuela primaria ya sea los contemplados en los libros de texto y de la biblioteca de aula, así como los encontrados en las redes o en los sitios WEB también implican esa responsabilidad divergente en las versiones sobre los hechos. Un estudiante puede visitar sitios y comparar el contenido de estos con los libros a su alcance y verificar que existen configuraciones de la realidad diferentes según las fuentes o el propósito del autor. Puede encontrarse disparidades en fechas, en el enfoque de las acciones a las que le otorga relevancia, la serie de fotografías que muestra, etc.
Los testimonios tomados de otras fuentes, es otro de los elementos de la narrativa en la enseñanza de la Historia que bien dirigida puede facilitar el interés con la finalidad de configurar una nueva realidad que sea lo más congruente posible. Narrar un acontecimiento en Historia implica hace uso de estrategias como la entonación, el énfasis a ciertas frases, personajes y momentos del suceso, remarcar y parafrasear ideas que son trascendentales en la comprensión del tema. Es en esa línea donde el maestro además de conocer el suceso o acontecimiento que va a narrar, su secuencia cronológica, deberá tener claro las estrategias a utilizar al narrar, qué elementos dará importancia, permitir que los alumnos infieran, deduzcan y reafirmen puntos clave del suceso.
Como estrategia de aprendizaje la narrativa otorga muchas ventajas. En el terreno de la evaluación ofrece un espacio para que los estudiantes desarrollen sus competencias comunicativas y externen en una práctica social del lenguaje sus representaciones sobre el hecho histórico y el espacio geográfico hasta antes de tener contacto con documentos narrativos lo cual presupone un ejercicio de organizar la realidad dentro de un espacio temporal.
Este mismo ejercicio resulta ser de mayor complejidad cuando al haber sido orientado para paulatinamente analizar, examinar, saber mirar y evaluar la información que de forma oral o textual se le presente, configure un nueva realidad al final de la sesión. De acuerdo a las características del grupo el docente decidirá si es conveniente hacerlo de forma oral y escrita, o de manera grupal o individual. Convertirla en un guion para escenificación o un elemento para la creación de debates al realizar una crítica sobre la objetividad de su narrativa.
La nueva concepción sobre la narrativa refortalece el papel del docente a ser más minucioso en los documentos que ha de facilitarle al estudiante. Los documentos narrativos o textos orales deberán ayudar a hacer comprensible la realidad, pero al mismo tiempo motivante. Todo producto elaborado en la clase de historia deberá tener un propósito y un acto comunicativo. Es decir, deberán ser susceptible de ser socializada. La historia no debe pasar de un documento para ser resguardado en otro. La historia es para contarse con lógica, con detalle, con responsabilidad, con emoción para que el estudiante intente de percibir las intencionalidades de los actores y de las circunstancias, pero sobre todo para que se fomente una ciudadanía que emana de sentirse parte del constructo de hechos que dieron como resultado la comunidad, la entidad y de la nación a la que ahora pertenece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario